En los últimos años, los montajes industriales han incorporado metodologías de trabajo más tecnológicas que permiten reducir errores y optimizar recursos. El uso de modelos BIM, la prefabricación de componentes eléctricos y la robotización de ciertos procesos están marcando un nuevo estándar en la industria.
Para los proyectos renovables —especialmente solar fotovoltaica— estas técnicas se traducen en una ejecución más precisa y en sistemas más fiables. La instalación de estructuras, cableado y cuadros eléctricos puede planificarse con mayor detalle, disminuyendo el número de imprevistos.
La formación continua de los equipos también juega un papel importante, ya que las normativas eléctricas evolucionan constantemente. Un personal técnico actualizado es clave para garantizar montajes seguros, eficientes y compatibles con futuras ampliaciones.


